domingo, 3 de agosto de 2014
Same way.
No, nunca aprenderás.
Realmente, no te lo mereces. Jamás estarás a su altura.
Knot, uncertainy and tears.
Ella mantiene los ojos cerrados, la respiración superficial, mientras arde en vida ante mis ojos, bajo las mantas. La habitación parece haber perdido luz, y es ahora cuando la ineludible verdad golpea severamente mi cráneo, dejando una visión vibrante y un molesto pitido en los oídos. Una gota de sudor baja por mi columna, y tengo ganas de llorar.
Parece más pequeño y frágil, como ella. Sus ojos, como ónice líquido, se ven duros, no traicionan ni por un momento el denso nudo de su garganta. Lo noto viendo cómo traga.
Mis ojos se cruzan con la mirada de mi padre, sus ojos son como topacios, relucen con las lágrimas no derramadas.
La desesperación, el miedo y la incertidumbre. Densos como si nadáramos en mantequilla.
Siento mi propio nudo en la garganta, el aguijón de las lágrimas amenaza con ahogarme.
¿Qué vamos a hacer?
One more time.
-Si te digo que eres preciosa, solo estoy diciendo la verdad.
Dios mío.
Mi corazón se salta un latido, y luego reanuda la marcha a toda velocidad, lo siento latir por todas partes. Su brazo es cálido, abarca desde mi hombro izquierdo hasta mi cintura, por la derecha. No tengo frío, pero me siento bien acurrucándome contra él, con la cabeza contra su clavícula. Me muerdo el labio inferior, estoy nerviosa de nuevo, no puedo dejar quietas las manos. El esmalte de uñas, artísticamente bien combinado, relumbra con el reflejo de las luces de la calle.
Si te digo que eres preciosa, solo estoy diciendo la verdad
Vagamente recuerdo a mis amigas vitoreando esa audaz afirmación, de acuerdo con las palabras de mi amigo. La angustia comprime mi corazón de forma dolorosa, me siento como si estuviera ligando con él. O él conmigo. O ambos. Sea como fuere, es una cosa terrible, porque claro, él está saliendo con una buena amiga mía, y yo la quiero, pero...
...Miro esos ojos, el flequillo rubio cayendo sobre su mirada celeste, y todos los músculos de mi vientre se contraen. ¿Por qué a mí?
Recuerdo los primeros días del curso. Sus ojos azules estaban por doquier. Esa clase de comentarios también. Y ella, con su dulce sonrisa, mirándolo a él.
No, no, Cristina, joder, abre tus ojos. Sería como quitarle un caramelo a un niño... que se ha enamorado de él.
Además, yo no estoy enamorada de él, aunque su sonrisa me encienda el alma, y sus ojos hagan a mis tripas bailar la conga. No lo estoy, y ahora, bien lejos de esa boca tan... distrayente, lo veo claro. Veo a mi chico en el fondo de la pantalla, y algo cálido y expansivo se instala en mi pecho.
¿Ves? Estás enamorada de Ed, no de aquel otro.
Mi mente me habla en voz alta, la imagino con gafas de media luna retorciéndose sabiamente en su chaise longe. Y ahora, no podré hablar con ninguno de los tres sin sentirme culpable.
¡Ah!
sábado, 2 de agosto de 2014
Para mi querido "¿Señor Grey?"
Soy una mujer de palabra, y por ello voy a hacer lo que se me requirió.
Mi amigo Dani, firme admirador de la trilogía de Cincuenta Sombras de Grey, me preguntó un día si había tenido ocasión de leer las tres novelas. Mi respuesta consistió en una negativa, y en la declaración firme de que no pretendía leerlas. Tenía entendido (y con acierto) que la base fundamental y reiterada de la obra era una detallada relación sexual entre dos personas, y el argumento no me seducía en absoluto. (Perdón por el juego de palabras). Él compartió conmigo un punto de vista diferente, y me pidió que me leyera tan solo el primer libro y luego escribiera mi opinión, de forma sincera.
Bien, amigo, aquí va:
Ciertamente, es una novela simple y fácil de leer. He encontrado multitud de parecidos en cuanto a las actitudes de los personajes con otros libros (como la saga Crepúsculo, ls obra principal de Stephenie Meyer), y cito a la chica torpe y poco consciente de su propia belleza, de madre soñadora y divorciada del padre retraído, amante de la literatura clásica y obviamente responsable, enamorada de un hombre sensual de aspecto y actitudes perligrosas con un pasado difícil. Por supuesto, hay muchos más puntos, pero eso no es el caso.
La historia gira únicamente, de forma predecible, en torno a la complicada relación de la chica torpe con el millonario sexy. La prosa no es delicada, las descripciones son agradables hasta cierto punto, por poner un ejemplo, la relación sexual no resulta obscena en ningún momento, no de forma verbal. Sin embargo, encontraría mucho más a mi gusto la obra si pudiera hacerme una idea de los entornos en los que se desarrollan las cosas, de las expresiones de los personajes. Podría interpretarlo mejor. Pero bueno.
El libro tiene la capacidad de emocionar. Es algo frío y a la vez tiene su punto tierno. En algunos momentos ñoños, casi se derrite una servidora, y en otros momentos ha faltado poco para plantarme en tu casa y pedirte que me arrancaras la ropa, con un látigo a ser posible (Bromeo, claro, pero sabes qué es lo que quiero decir). Aunque me avergüenzo un poco habiendo llorado con el final del primer libro. Bueno... Llorar es un eufemismo.
Sabes que eso me gusta.
Y, también, creo que no es solo sexo. Hay conflictos, hay que abrir la propia mente, horrorizarse a veces, forzar los límites de los propios prejuicios, del amor, aceptar el placer, el propio cuerpo, en parte siento que el libro llama a una eliminación de los tabúes más tontos del ser humano, ¿cómo vamos a perpetuar la especie sin relaciones carnales? ¿Qué hay de malo en el mutuo placer, incluso si el objetivo no es seguir poblando el planeta? Aunque ese tema debería ser discutido en otra ocasión, son algunas de las preguntas que me ha suscitado la actitud comprensiblemente dubitativa de Anastasia Steele.
Sea como fuere, llevo más de 800 páginas leídas en apenas 48h. De forma voluntaria y ávida, he comenzado con el segundo libro, a sabiendas de que no estaba obligada a ello.
Tenías razón en nuestro parecido con Anastasia y Christian, eso me gusta. Quizá adopte oficialmente el mote de Steele y comience a hablarte de usted, así nos reímos un poco. (Siempre y cuando JAMÁS me llames "nena")
Tú has sido casi tantas primeras veces para mí como Ana y Christian el uno para el otro, y lo sabes.
No estoy segura aún de que me guste realmente el libro, demasiados aspectos a considerar. Pero puedo decirte que me ha sorprendido, tengo mucho en qué pensar... Y ya sabes que adoro eso.
Sintiendo no poder esclarecer de otra forma mi opinión,
"¿Chica Steele?".
jueves, 31 de julio de 2014
Keep trying.
A veces sueño que me abrazas mientras duermo. Me despierto, aunque no abro los ojos, y así sigues conmigo, con tu preciosidad, con tu forma de sacarme la sonrisa y los colores, con tus brazos entorno a mí, en la cálida oscuridad de la noche.
Relax.
Esa noche, cuando me voy a dormir, me siento muy bien. Después de todo un día de actividad física, montando en bici y nadando entre otras cosas; todo mi cuerpo está relajado. Probablemente mañana tendré unas agujetas impresionantes en los muslos.
Sin embargo, en este momento, nada puede ser mejor. Mi piel es suave, huele a crema y a jabón, mi cabello húmedo deja una estela frutal por donde camino, y las sábanas recién lavadas me huelen a gloria. Mi cama es firme, el colchón de Látex se adapta perfectamente a la forma de mi cuerpo, la almohada es suave, blanda y firme al mismo tiempo. Abrazan todos los puntos doloridos de mi cuerpo, los brazos tensos, la espalda erguida, las manos ásperas y doloridas a causa del manillar, los músculos de mis extremidades..., y una indefinida quemazón profunda e incómoda cuando me siento, culpa del duro sillín.
Aún me huele a cloro, a sol de atardecer, siento la bajada de la temperatura en la piel y oigo las risas de mis amigos. Me escuecen los ojos, así que los cierro; recordando las canciones extrañas de Xopre, que casi se duerme encima mía, y el vicio LoLero de Lily, y a mi Silvia, claro, a la que había echado mucho de menos en sus vacaciones.
Es solo otro de esos días perfectos.
miércoles, 30 de julio de 2014
Out of contest.
La gente siempre saca las cosas de contexto, y eso es algo que me molesta mucho.
Porque si él fuera una chica, nadie pensaría nada raro. Pero no, es un tío, y pasamos mucho tiempo juntos, y tenemos muchas cosas en común. Por eso hay química, o feeling, o estamos ligando el uno con el otro.
¿Lo he resumido bien?